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viernes, 17 de abril de 2009

Ángeles González-Sinde contra el mundo

Lo que son las cosas. Los políticos dirigen el Instituto de la Cinematografía y los cineastas se convierten en ministros. Ya que todo el mundo habla de la ahora gran dama del cine español no iba a ser yo menos.
Ángeles González-Sinde, guionista, directora de cine y hasta hace poco presidenta de la Academia de Cine es hija de José María González Sinde, quien fue también productor, guionista, director de cine y presidente de la Academia de Cine cuando ésta se fundó. La Sinde supera a papá en sus pasos, al convertirse en ministra de Cultura.
Al margen de la dura campaña (la imagen es la que se muestra en Facebook bajo el claim "pírate") que se ha desarrollado en Internet contra la nueva ministra me gustaría hacerme un par de preguntas y responderme de forma lo más objetiva posible:

¿El ser guionista supone mérito suficiente para tan alto cargo? Pues lo dudo.
¿Ha demostrado una especial habilidad gestora en la Academia de Cine? Más bien no. Una de sus grandes puestas de largo fue la penúltima ceremonia de entrega de los Goya, en ella logró poner en pie de guerra a los cortometrajistas al pretender sacarlos de la gala de entrega y generar una polémica absurda al tener que anular prácticamente todos los temas que, en principio, habían sido seleccionados para obtener el galardón a la mejor canción original.

¿Tiene peso político para defender los intereses de las industrias culturales en tiempos de crisis y recortes? Ninguno. Es decir, el mismo que tuvo su antecesor en el puesto, César Antonio Molina, que deja el cargo sin que la famosa Ley del Cine haya llegado a entrar en vigor después de haber sido aprobada hace ya muchos meses.


¿Va a ser capaz de mantener un diálogo fluido con los internautas? Pues fluido, fluido lo que se dice fluido, no tiene pinta. Llega condicionada por sus propias manifestaciones, en contra incluso de los ISP, y será difícil que las partes en conflicto por el asunto de la piratería de obras intelectuales la acepten como autoridad imparcial.

Ángeles González-Sinde, con todos mis respetos a su talento como cineasta, no es la persona adecuada para el puesto y se augura una temporada cuajada de conflictos. El cine español corre además otro peligro en mi opinión: seguir encerrado en su dependencia de las ayudas públicas y no mirar más allá del propio ombligo, ignorar la falta de contacto con el público que acude a las salas y conformarse con decir que todos sus males se explican con una mula que saca la lengua.

domingo, 22 de marzo de 2009

¿VIGILANTE O VIGILADO?

Aún a riesgo de perder al público que acude a la sala a ver una dosis tras otra de acción, este gran Zack Snyder ha sabido adaptar "Watchmen" con maestría. Después de "300" Snyder podría haberse dejado llevar por la estela de los superhéroes y convertir la cinta en un éxito simple de taquilla. Se trata de un cómic en el que personas normales son convertidos en héroes. Cuya debilidad es ser humanos.

Snyder prefirió ir más allá. Pluralidad de mensajes, compleja interrelación entre los personajes, contextualización al más puro estilo del cine negro americano y espléndida estética. Fiel al texto original, Zack se arriesga hasta lograr que su lectura (para los no seguidores del cómic o novela) se torne tan difícil en la pantalla de lo que más de un espectador estará dispuesto a tolerar.

sábado, 21 de febrero de 2009

HAGAN JUEGO SEÑORES!


Aprovechando que se aproxima la entrega de los Oscar, y que entre los nominados tenemos una actriz patria, he decidido que nos unamos al negocio de las apuestas que mueven millones de dólares este fin de semana y (aunque gratis) de aquí a mañana por la noche subamos nuestras propias quinielitas... ¿qué os parece? Yo no os puedo pagar, pero puede estar interesante, para que opinemos sobre el cine que se hizo el año pasado.


¿Habéis pensado en Slumdog Millionaire? ¿qué le auguráis a Pe? ¿y a Kate Winslet? Son las 15 horas del sábado.
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Son las 22.05h
Quinielas para el tío Oscar
Ala, qué menos que hacer una quinielilla a ver quién es el listo que acierta algo en una edición de los Oscar tan reñida, sobre todo entre dos películas.
Ante todo he de decir que coincido plenamente con los que habéis apostado valientemente...
En cuanto a la polémica sobre la actriz de reparto; Pe tampoco es santo de mi de devoción así que, aunque todo apunta a que al final la premiarán a ella, espero que quienes se lo lleven sea Tomei ("The Wrestler") o Taraji P. Henson, porque desde mi punto de vista borda su interpretación en "El curioso caso de Benjamin Button".
Mejor película: Slumdog millionaire puede conseguirlo. Después de verla, no tengo duda. Benjamín (Brad) se llevará el Oscar a mejor actor, previsiblemente el maquillaje que tanto gusta en Los Ángeles se hará con su muñequito. La cirujía de Mickey Rourke en este caso, no tendrá tanto éxito como las arrugas de mentira.
En las demás coincido con Miguel plenamente.
Posdata para aquellos que lean esto a partir del lunes: muy listos sois todos, pero lo difícil es decirlo antes.

DETRÁS DE LA CÁMARA

De tetas, de alegrías y de sustos
Ya lo habrán visto en los informativos pero en todo caso se lo cuento. La coproducción hispano-peruana “La teta asustanda” se hizo el pasado sábado con el Oso de Oro a la mejor película en Festival Internacional de Cine de Berlín. La película, dirigida por Claudia Llosa, se hizo también con el premio Fipresci de la crítica cinematográfica trasladada para cubrir el importante certamen germano.

El filme se sirve de una dolencia “la teta asustada”, que aqueja a mujeres que sufren una experiencia traumática, en este caso, una violación durante la época de apogeo del grupo guerrillero Sendero Luminoso. La película parte de esta base para adentrarse en un territorio en el que conviven la realidad y la fantasía.

Vale, todo un éxito para el cine español. El filme ha sido producido por Wanda Visión (que invirtió un 40% del capital necesario), Oberón Cinematográfica (otro 40%) y la productora peruana Vela Producciones (que aportó el 20% restante). Sin embargo, esta es una película netamente peruana de la que nos hemos apropiado de forma un tanto injusta. La temática, las localizaciones, el estilo, la dirección, el guión y los protagonistas son peruanos. El dinero, eso sí, es esencialmente español, dejemos las cosas en su sitio.

El cine español, como tal, no vuelve con un éxito rotundo de Berlín desde Solas, de Benito Zambrano, que fue recordada en el transcurso del festival por su décimo aniversario. Pero no nos tenemos que avergonzar si las productoras locales han sabido ver el talento al otro lado del charco y han sabido emplearlo en una producción de calidad.

Las productoras norteamericanas, al parecer, no lograron ni eso.

Foto: Cartel Berlinale “La teta asustanda”


miércoles, 11 de febrero de 2009

El cine, las ayudas y el cultivo de cereales

Antes de nada, una aclaración previa: no busque nadie en esta reflexión animadversión alguna por el cine español ni por las personas que lo dan vida. El cine español está escorado hacia una tendencia política, pero ese hecho no es (en mi opinión) motivo suficiente para vilipendiarlo ni para celebrar sus derrotas como si fueran triunfos, no se sabe bien de quién.

Hecha esta aclaración, vamos al lío: el cine español, en su mayoría, está abocado al fracaso. ¿Por qué? Pues por la misma razón que la agricultura no funciona en Europa. Parecería que una cosa y otra no tienen demasiado que ver y, sin embargo, sí lo tienen. Quien sea de campo sabrá que hace ya mucho que los agricultores españoles (los de toda Europa) ya no deciden qué cultivar en función de lo que creen que podrán vender. Lo deciden en función de la PAC (Política Agraria Común) y el dato que es verdaderamente decisivo es qué cultivos recibirán ayudas de la Unión Europea. Como nadie parece preocuparse de qué productos pueden necesitarse, los tomates, el lino o el trigo a veces se pudren en la era antes de llegar a ser consumidos.

Pues con el cine pasa un poco lo mismo, fíjate. El productor-agricultor cinematográfico, cuando decide apostar por una película, no piensa en primer lugar en si el proyecto merece la pena, en si atraerá al público o en si logrará recaudar el dinero necesario para justificar la inversión realizada. No. En lo que piensa es en si ese proyecto puede obtener ayudas (del ICAA, de las comunidades autónomas, de la institución que sea) y esas ayudas justifican buena parte de la inversión antes de llevarla a cabo.

Así, los directores noveles consiguen sacar adelante sus dos primeras películas ¿pero quién apostará por ellos después? Así, los largometrajes con un presupuesto que ronde el millón de euros pueden tener fácil salida ¿pero quién se va a molestar en producir una película más cara? Eso, señores, es perder dinero. Las ayudas tienen un límite. Si haces cuatro películas, las conseguirás cuatro veces. Si haces un filme cuatro veces más caro, solamente las conseguirás una vez. La cosa está clara.

Nos estamos echando la tierra encima a nosotros mismos porque hemos perdido de vista los gustos de a quienes tenemos que conquistar. Con lograr que la película llegue a las salas el ciclo del filme parece ya cumplido.

Y después a otra cosa, mariposa.