miércoles, 11 de febrero de 2009

El cine, las ayudas y el cultivo de cereales

Antes de nada, una aclaración previa: no busque nadie en esta reflexión animadversión alguna por el cine español ni por las personas que lo dan vida. El cine español está escorado hacia una tendencia política, pero ese hecho no es (en mi opinión) motivo suficiente para vilipendiarlo ni para celebrar sus derrotas como si fueran triunfos, no se sabe bien de quién.

Hecha esta aclaración, vamos al lío: el cine español, en su mayoría, está abocado al fracaso. ¿Por qué? Pues por la misma razón que la agricultura no funciona en Europa. Parecería que una cosa y otra no tienen demasiado que ver y, sin embargo, sí lo tienen. Quien sea de campo sabrá que hace ya mucho que los agricultores españoles (los de toda Europa) ya no deciden qué cultivar en función de lo que creen que podrán vender. Lo deciden en función de la PAC (Política Agraria Común) y el dato que es verdaderamente decisivo es qué cultivos recibirán ayudas de la Unión Europea. Como nadie parece preocuparse de qué productos pueden necesitarse, los tomates, el lino o el trigo a veces se pudren en la era antes de llegar a ser consumidos.

Pues con el cine pasa un poco lo mismo, fíjate. El productor-agricultor cinematográfico, cuando decide apostar por una película, no piensa en primer lugar en si el proyecto merece la pena, en si atraerá al público o en si logrará recaudar el dinero necesario para justificar la inversión realizada. No. En lo que piensa es en si ese proyecto puede obtener ayudas (del ICAA, de las comunidades autónomas, de la institución que sea) y esas ayudas justifican buena parte de la inversión antes de llevarla a cabo.

Así, los directores noveles consiguen sacar adelante sus dos primeras películas ¿pero quién apostará por ellos después? Así, los largometrajes con un presupuesto que ronde el millón de euros pueden tener fácil salida ¿pero quién se va a molestar en producir una película más cara? Eso, señores, es perder dinero. Las ayudas tienen un límite. Si haces cuatro películas, las conseguirás cuatro veces. Si haces un filme cuatro veces más caro, solamente las conseguirás una vez. La cosa está clara.

Nos estamos echando la tierra encima a nosotros mismos porque hemos perdido de vista los gustos de a quienes tenemos que conquistar. Con lograr que la película llegue a las salas el ciclo del filme parece ya cumplido.

Y después a otra cosa, mariposa.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Asín es... y nos damos con un canto en los dientes cuando sale de vez en cuando una película que merece la pena y recauda lo suficiente para cubrir gastos y obtener algo de beneficios.
Yo creo que el problema del cine español es que no existe una campaña de marketing lo suficientemente fuerte como para que la gente vaya a verla. Mira George Lucas con sus famosas Star Wars, será por publicidad....

Anónimo dijo...

He visto imágenes de lo nuevo de Amenábar, AGORA... nunca hubiera pensado que iría por ese camino, pero estoy deseando ver esa peli! Creo que es de los pocos que saber "escuchar" al espectador.