[Sin que sirva de precedente, voy a hablaros de otros lugares de ocio que también me interesan]
Dos de mis mejores amigas han conocido a sus parejas –en abril fui a la boda de una de ellas- a través de internet. Supongo que esto no os dice mucho, pero el caso es que, de todas mis amigas con pareja, son de las más estables. Entre ellas no se conocen en persona pero sus intenciones eran las mismas. Hace ya cuatro o cinco años, cada una decidió tener un perfil e introducir sus datos en la red para que otras personas pudieran conocerlas y ponerse en contacto con ellas. Los más escépticos las tachábamos de temerarias. –Te vas a encontrar lo que no buscas- les decían algunos de sus amigos. Lo que al principio consistía para una de ellas en “hacer vida social” con el fin de ampliar los círculos amistosos, se convirtió en el modo de llegar hasta el que hoy es padre de su hijo.
La empresa Zed Digital, dedicada a proveer contenidos digitales sobre todo para móviles, asegura que uno de cada dos internautas de entre 16 y 45 años está inscrito en una red social. Las de mayor auge en estos momentos son Facebook, Tuenti, Haboo o myspace, especializadas en poner en contacto a personas con idénticos intereses o simplemente que poseen algo en común. Haboo sobre todo se ha especializado en el público infantil. Sin embargo, las primeras en llegar fueron otras; redes o portales para hacer “amistad”. Se trataba de “sites” dedicados a conocer gente. Algunos de ellos, los más relevantes fueron match.com o meetic.com, que se hicieron populares en un momento en el que todo comenzaba a cambiar. Tras el éxito de esos grandes sitios, cuyo modo de funcionamiento era similar al de las “viejas” discotecas en las que “las chicas no pagan, para atraer a más chicos que son los que se dejan el dinero” -como afirman muchos dueños de locales-, internet fue ganando adeptos. Sobre todo para aquellos para los que, el primer paso frente a frente, se hacía casi imposible. Al testar su éxito, el uso de estos portales o redes se democratizó y nacieron los lugares de encuentro de amigos (myspace, facebook o tuenti), de profesionales (neurona), de empleo (monster), etc.
Hoy se habla del grado de privacidad de esos sitios en los que rápido todos acudimos a introducir nuestros datos. Información que está disponible para cualquiera que muestre cierto interés en ella, y ante lo cual parecemos indefensos. Pocos dudan de la utilidad de estas páginas. Gracias a ellas, las personas pueden encontrar pareja o relaciones esporádicas (dependiendo su interés); se pueden hacer amigos nuevos; Los que ya lo eran del colegio o la universidad retoman sus lazos, los profesionales comparten intereses… La locura se ha extendido como la espuma, de tal modo, que si quieres socializar de verdad, parece que es necesario pertenecer a una de estas redes. ¿Qué pasa con las cañas? ¿Qué pasa con conocer gente en los lugares de trabajo o académicos? Muchas críticas surgen en torno a esto. Sobre todo desde el punto de vista de la privacidad. Vacío legal en la red. Hay un vacío en muchos aspectos de la red. Poco a poco se van tipificando, pero como todo va lento. En el caso de las redes, se ha destapado gracias a Marta del Castillo, o el periodista Bemister. Y los países comienzan a pronunciarse: Algunos como Gran Bretaña ha editado una "guía de redes" para usuarios y familias, Francia se centra en proteger los contenidos. Estados Unidos pide autorregulación. Pero dicha autorregulación es más peligrosa de lo que parece ante la magnitud de la red.
martes, 24 de febrero de 2009
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3 comentarios:
Nos guste o no, nuestros datos campan a sus anchas desde siempre. Es importante controlar sobre todo lo referente a menores. Y ser cuidadosos en dejar ver de nosotros más de lo que podamos controlar.
Yo creo que es importante la intencionalidad de la página "social" en la estamos dispuestos a asociarnos.
Veo una gran diferencia entre las páginas tipo meeting o match donde lo que se busca sinceramente es un "tu a tu" entre sexos, lo que tiene su parte positiva donde ha habido gente que ha encontrado al amor de su vida (los que menos) y luego está la gente que engaña para conseguir un revolcón o lo que sea...
En cambió Facebook, myspace,messenger, etc, principalmente entablas relación con gente que ya conoces (amigos,familia...)y puedes conocer gente relacionada con tu entorno o amigos de amigos y demás, que es mu diferente a lo anterior.
Yo personalmente lo de buscar pareja por internet no lo hecho nunca y no lo haría porque soy más desconfiada que confiada con la gente desconocida.
Me parieron así, que se le va hacer,je,je,je.
Es verdad que muchas veces no pensamos hasta qué punto estamos facilitando información que puede estar de más en las redes sociales, o que aceptamos a gente que realmente no nos interesa. Nunca pensamos que en un futuro nos pueda afectar. Pero creo que ahí somos nosotros responsables en un 90%. El resto lo dejo a la red social para que aumente las opciones de seguridad, bloqueo de otros usuarios, revisión de perfiles, etc.
Mary
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