Gran Torino quizá no es la mejor película que ha hecho Clint Eastwood, pero sí es una buena película. Ignoro ahora mismo si fue estrenada en Estados Unidos demasiado tarde como para competir en los Oscars. Pero dado el nivel que han tenido algunas de las películas nominadas no son descabelladas un par de candidaturas. Personalmente, durante todo el transcurso de la película tuve la incómoda sensación de que podía caer de un momento a otro en un dramón digno de la sobremesa de Antena 3, pero no fue así. Eastwood cuenta con oficio, con sentido y con sensibilidad y no se deja atraer por el lado oscuro de la fuerza a pesar de que el argumento invita a ello. Resumo muy brevemente: Clint Eastwood, en su último trabajo delante de la cámara, interpreta a un antiguo empleado de Ford y veterano de la Guerra de Vietnam que acaba de vivir la muerte de su esposa. Ante los graves problemas de incomunicación con sus hijos, se ve solo y enfermo en medio de un vecindario que ha ido siendo ocupado de forma progresiva por orientales de la etnia hmong a los que desprecia en un principio, pero con los que accidentalmente comenzará a descubrir puntos en común.
Estas premisas podrían haber llevado a una historia de amor al prójimo, sacrificio y superación, a la lágrima fácil y al héroe redimido de sus prejuicios que defiende a los chinitos buenos. Pero, ya lo he avanzado, la película mantiene un vigor clásico en las formas y en el fondo y esquiva el peligro. Los vecinos asiáticos no se quedan en un mero estereotipo. Eastwood logra dibujar un personaje sólido con resabios de un Harry Callaghan jubilado. El experimento finalmente sale bien.
Estas premisas podrían haber llevado a una historia de amor al prójimo, sacrificio y superación, a la lágrima fácil y al héroe redimido de sus prejuicios que defiende a los chinitos buenos. Pero, ya lo he avanzado, la película mantiene un vigor clásico en las formas y en el fondo y esquiva el peligro. Los vecinos asiáticos no se quedan en un mero estereotipo. Eastwood logra dibujar un personaje sólido con resabios de un Harry Callaghan jubilado. El experimento finalmente sale bien.
Clint es protagonista casi absoluto y sostén con sus murmullos y sus miradas de furia de casi toda una película que deja buen sabor de boca. Un pero: su joven amigo asiático podría quizá aportar más en su interpretación, pero es justo reconocerlo ¿es fácil dar la talla ante un mito de Hollywood? vamos a ser indulgentes y a suponer que no.








4 comentarios:
Tengo ganas de ver las dos. La primera porque tiene que estar divertida y la de Gran Torino porque hay conocidos que me han dicho que está bastante bien. A ver si no tardo mucho y te doy mi opinión personal.
Ya la he visto y me ha gustado. Clint siempre en su línea.
La verdad es que a este hombre le gustan demasiado los dramones porque con Million Dollar Baby ¡agüita colega!, peor no podía acabar. Pero son buenas sus pelis.
Acabo de ver el trailer en castellano y pierde con el doblaje. Recomiendo verla en versión original, yo lo hice hace mucho, subtitulada claro, aún no la he visto en español pero creo que no me va a gustar tanto.
Cuantos quisieran dejar estas perlas antes de jubilarse.
Salutos camarradas.
La película me ha encantado. La vi en español, y espero re-verla en V.O., que es como me gustan...
Clint Eatswood es un hombre interesante, inteligente, buen actor, estupendo guionista y mejor director. Supongo que está dotado de muchas cualidades no comunes en el mundo de los cineastas porque yo me pregunto, pudiendo hacer películas tan buenas como esta (y no es la mejor de las suyas)¿por que tenemos que tragarnos bodrios infumables de otros creadores?
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